Varios profesionales de mediana edad me dijeron: «Me duele el hombro desde hace meses».

Algunos tenían diagnóstico del manguito rotador y tomaban medicación cuando correspondía. Era parte de la atención adecuada, pero moverse seguía siendo incómodo.

No supuse que el trabajo causara el diagnóstico. Observé circunstancias compartidas: muchas horas sentados, hombros adelantados, poco movimiento cómodo, estrés, pocas pausas y menos fuerza.

Cuando preguntaban qué ejercicio hacer, yo pensaba: ¿qué ha perdido este cuerpo y qué necesita ahora?

Dentro de la orientación médica o fisioterapéutica, el objetivo puede ser recuperar gradualmente movimiento, fuerza y confianza, no perseguir un ejercicio mágico.

El dolor persistente o creciente, una lesión, debilidad marcada o pérdida de movimiento requieren valoración médica o fisioterapéutica.